Parecía que el partido terminaba empatado. Se jugaban 95 minutos y ya se habían superado los cuatro que había agregado el árbitro Juan Sotelo. Sin embargo, el juez decidió dejar correr una última acción y Santa Ana aprovechó esa vida extra. Germán Lazarte quedó mano a mano con Pablo Lencina, definió con precisión y desató el festejo del local. Era el 1 a 0 sobre Graneros por la Liga Tucumana y el estallido del “Santo del Sur”.
Los jugadores salieron disparados hacia el banco de suplentes para celebrar el gol que significaba el triunfo, pero en medio de la euforia ocurrió un hecho que empañó el cierre del duelo.
Hugo Corbalán, DT de Graneros, denunció haber sido agredido durante los festejos. “Me pegaron en la cara con el brazo. No sé quién fue”, explicó inicialmente. Horas más tarde se confirmó que el señalado fue Sebastián Paz, entrenador de arqueros de Santa Ana. Tras el episodio, se dio por terminado el partido.
Más allá del resultado, Graneros perdió el invicto, aunque logró mantenerse como líder del Grupo F. Luego del encuentro, el club emitió un comunicado expresando su malestar por lo sucedido.
“Desde nuestra institución queremos expresar nuestro más enérgico repudio a los hechos ocurridos durante la jornada deportiva disputada en la cancha de Santa Ana, en la que nuestro director técnico fue víctima de una agresión física que consideramos totalmente incompatible con los valores del deporte”, señalaron.
Además, agregaron que no sería un hecho aislado: “No es la primera vez que se registran episodios de tensión y violencia en dicho escenario deportivo”.
Finalmente, solicitaron una intervención de las autoridades. “Esperamos que la Liga tome las medidas necesarias para esclarecer lo sucedido y promover un ambiente deportivo seguro y respetuoso para todos”, concluyó el comunicado.